- Ah, bueno. – Antonela nos miraba con una ceja enarcada, Gonza puso cara de asustado y a mí se me borró la sonrisa de la cara. – Entonces… ¿Vos si estás con Gonzalo?
- Si… - Dije y ella miró el piso. Estábamos todos en silencio, no volaba ni una mosca.
- Gracias por confiar en mí, por mostrarme tu secreto. – Dijo finalmente. Se puso de pie y me abrazó. Todos volvieron a sonreír, parecía que Gonzalo no sabía donde meterse, yo no aguantaba la risa.
- De nada. – Dije sonriendo otra vez, Gonzalo y yo nos sentamos y continuamos tomando mate.
Hablamos todos juntos de lo complicado que era llevar una vida privada y alejada de los medios. Anto solamente miraba con gran admiración a mis amigos, todo el tiempo sonriendo, realmente había sido sincera conmigo y desde un primer momento confié en que ella fuera una buena persona, solamente me faltaba juntar valor para decirle la verdad. Mientras seguíamos hablando el celular de Gonzalo sonó y se fue a la cocina a hablar, después de unos minutos mi teléfono fijo también sonó y fui al escritorio de mamá a contestar.
- ¿Hola?
- ¡¡MAAAAAL!!
- ¡Ju! ¿Todo bien?
- ¡Siiii! ¡Re bien!
- Jajajaja, ¿Por?
- Me vi, me vi, me vi
- ¿Con quien?
- ¡Con Lucas!
- ¿Con Lucas? ¿Lucas?
- ¡Si! ¡Con Lucas Díaz! ¡El basquetbolista! ¡Si!
- Ai, ¡Te re felicito Juli! ¡Él siempre fue tu amor platónico!
- Ai, si, Male, estoy re contenta, no sos la única que se te cumplen los amores de en sueño
- Jajajajaja, que hija de puta que sos. Escuchá esta noche tipo diez de allá conectate si podés así me contás bien y yo te cuento de esta tarde, todos ya saben toda la verdad y hay unos temitas más.
- Dale Mal, suerte. Te amo
- Más mi vida, mucho más.
Corté y observé que Gonzalo aún estaba hablando en la cocina, esperé escondida que él cortara y cuando salió lo tomé de la espalda y lo acorralé contra la pared, él comenzó a reír.
- ¿Me vas a decir con quien hablabas por las buenas o por las malas?
- Em.… por las malas… - Dijo y sonrió de lado. Tomé su cara bruscamente y lo besé arrebatadamente. – Mmm… que malas… otra vez, me opongo a decírtelo… - Yo sonreí de lado como él lo hizo anteriormente. – Está bien, pero… pará, porque no es feliz…
- No, no, yo no me río – Dije tratando de poner la cara más angelical que pude. – Él me tomó de los brazos y volteó, quedando ahora él apretujándome contra la pared.
- Así me gusta, yo tengo el control – Yo fruncí los labios – Bueno, Mati se enteró que Juli está o estuvo con otro, después de cortar con Rodr… ¿Rodrigo era?
- Si jajajaja. ¿Y?
- ¿Y que? Está mal
- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, ¿Enserio? ¿Me estás cargando?
- No, ¿Por qué?
- Gonzalo, estamos hablando de Matías, ¿Vos te acordás? – Él lo obvió haciendo una mueca. – Él es más pirata que vos, Ezequiel, Fernando, Martín y todos los futbolistas del mundo.
- EEEEEEEEEEEEE, ¡Agresión! ¿Me dijiste pirata?
- ¿Te lo repito?
- Malena…
- Jajajajaja, sos un idiota. ¿Y que querés que haga yo con Mati?
- No se, viene para acá…
- ¿Y que hago tiro cuetes, boludo?
- Siempre tan sarcástica vos mi amor.
- Y si, más tierna (? Dejalo que venga, por ahí lo enganchamos con Anto jajajaja.
- ¡Eh! Vino Juli, lo enganchaste con ella, viene Antonela y ¿Lo enganchas con ella?
- Gonzalo, no te hagas acá que el que la enganchaste a Juli con Mati fuiste vos
- Bueno…si… es verdad… jajajaja.
Volvimos al comedor y el timbre sonó. Euge fue a atender y Matías entró tras ella.
- ¿Mate? ¿Chicas Nuevas? ¿Demichelis? ¿Armaron una fiesta en la tarde sin mí? ¡Si estaría Eze diría que es una festichola argentina!
- Si, Mate, chicas nuevas, Candela la chica Demichelis y Antonela la chica de… de la escuela.
- Hola, soy Mati y estoy soltero – Dijo como insinuando algo mientras se hacia un espacio en el sillón entre Martín y Anto. Ella rió tímidamente, era obvio que le gustaba Mati y realmente hacían una buena pareja.
- Hola, soy Anto y también estoy soltera – Todos reímos y ellos se quedaron mirando como dos tontos.
Nosotros nos quedamos hablando fluidamente hasta más o menos las ocho y media cuando llegó mamá de trabajar.
- Uf, cuanta gente. – Todos sonrieron tímidamente y yo no pude contener una carcajada porque miré a todos con sus caritas de perritos intimidados por mi mamá.
- Mamá, vos siempre tan inoportuna jajajaja. – Dije – Ella es Anto ya la conoces, Mati, también lo conoces, Fer, Euge, Cande, mi amiga del barrio y Martín
- ¿Demichelis?
- Un gusto. – Contestó él. Mamá asintió sonriendo.
- ¿Y él? – Preguntó bromeando, señalando a Gonzalo
- Ah, él es Gonzalo, el más hermoso de todos.
- Un gusto – Repitió imitando a Martín y él se sonrojó. Mamá se fue a su habitación riendo a carcajadas y volvimos a quedar solos.
- Es re sociable tu mamá – Comentó Fer.
- Jajajajaja, no está acostumbrada a ver tanta gente.
- Supongo que vamos a tener que irnos – Agregó él después. - ¿Euge? – Ella parecía ida, como pensando en otra cosa.
- ¿Eh? Si, si. ¿Qué hora es?
- Ocho y media pasadas – Respondió él
- ¡Si! Vamos. Gracias por todo Male. Chau chicos
- ¡Chau! – Dijimos todos a unísono cuando ellos salieron.
- Creo que nosotros también nos vamos, ¿No, Cande? – Ella lo miró y le sonrió mientras que Antonela y Matías seguían hablando como si nosotros no estuviéramos acá.
- Si, vamos.
- Nosotros también, gracias, chau. – Dijo rápidamente Matías y salieron con Anto en la moto de Matías a toda velocidad antes que Candela y Martín.
- Ah bueno. – Dijo Cande. - ¿Ese chico no estaba mal por tu amiga de Argentina?
- Estaba – Repitió Gonzalo.
- ¿Quién lo entiende? – Preguntó Martín sarcásticamente. - ¿Es futbolista?
- De inferiores – Respondió Gonza
- ¿Del Atlético o del Real?
- Del Atlético.
- ¿Juega con el Kun?
- A veces. – Martín asintió como si estuviera pensando
- Bueno, ¿Vamos Cande?
- Vamos. Gracias Male y gracias idiota por traer a Martín – Dijo refiriéndose a Gonzalo.
- De nada, vos siempre tan amable. – Ella sonrió sarcásticamente haciendo una mueca. Martín rió, luego saludo y se fueron.
- Mmm… ya estamos solos
- Con mamá que está en su cuarto
- Uh, es verdad. Fo.
Yo reí y comencé a recoger todas las cosas que habían quedado sobre la mesa mientras Gonzalo me observaba.
- Me haría bien un poco de ayuda, no que me mires embobado.
- Si mi amor, es que sos irresistible. – Yo reí y me sonrojé. Cuando tenía todas las cosas en la mano sonó el timbre. - ¿Podés atender mi amor? Tengo muchas cosas en la mano.
- Si yo voy. – Gonzalo abrió y era Román.
- Ídolo, ¿Todo bien?
- De diez ¿Vos?
- También, cansado. Hoy tuve un caso larguísimo. – Aparecí en ese momento ya con las manos vacías. – Hola mi amor, ¿Cómo estás?
- Bien, yo, bien J
- Me alegro. ¿Tu mamá está? – Asentí con la cabeza. – Me voy a dar una ducha, los dejos solos tortolitos.
- Gonza, yo voy a limpiar estas miguitas que quedaron y vos buscame la escoba – Él me miró compasivamente por unos segundos y luego dijo
- Mirá cuando nos casemos y limpiemos la casa juntos…
- ¿Vos te pensás jubilar del fútbol Gonzalo?
- No, ¿Por qué?
- Entonces yo, no pienso limpiar nada ¿Para que existen las mucamas?
- Eh, jajajaja, yo pensé que eras una chica mas humilde.
- Ai. – Dije y me dejé caer en el sillón.
- ¿Qué? ¿Qué? – Preguntó él con cara de asustado
- ¿Tanto cambié?
- Male, era una joda.
- Pero cambié.
- Mal… - Se quedó en silencio como meditando. - Es obvio que cambiaste… Es como si empezaras una nueva vida mi amor, cuando viniste a España cambiaste un montón desde que estabas en Argentina, superaste muchas cosas, casi dejaste tu niñez allá. Ahora seguís siendo esa hermosa persona de siempre solamente que tenés una nueva casa, un nuevo “papá”, un nuevo cole, nuevos amigos, nuevo novio, todo nuevo. – Sentí unas tremendas ganas de abrazarlo. Cuando realmente se esforzaba podía ser muy expresivo y comprensivo, podía decir las palabras justas que necesitabas escuchar.
Miré al suelo por unos segundos, pensando profundamente en lo que me dijo. Cuando levanté la vista, ahí estaba mirándome.
- Ni te imaginas lo tierno que sos y cuanto te amo
- Y vos no te imaginas lo que yo te amo, que es muchísimo mas que vos y que gracias porque solamente a vos se te pueden pasar esas locas ideas por la cabeza.
Lo tomé de ambos lados de la cara, lo atraje hacia mí y lo besé, suave y tiernamente a la vez. Fue el beso más largo que tuvimos, sentía una terrible atracción hacia él, sentía que no me podía separar de él.
- Si… - Dije y ella miró el piso. Estábamos todos en silencio, no volaba ni una mosca.
- Gracias por confiar en mí, por mostrarme tu secreto. – Dijo finalmente. Se puso de pie y me abrazó. Todos volvieron a sonreír, parecía que Gonzalo no sabía donde meterse, yo no aguantaba la risa.
- De nada. – Dije sonriendo otra vez, Gonzalo y yo nos sentamos y continuamos tomando mate.
Hablamos todos juntos de lo complicado que era llevar una vida privada y alejada de los medios. Anto solamente miraba con gran admiración a mis amigos, todo el tiempo sonriendo, realmente había sido sincera conmigo y desde un primer momento confié en que ella fuera una buena persona, solamente me faltaba juntar valor para decirle la verdad. Mientras seguíamos hablando el celular de Gonzalo sonó y se fue a la cocina a hablar, después de unos minutos mi teléfono fijo también sonó y fui al escritorio de mamá a contestar.
- ¿Hola?
- ¡¡MAAAAAL!!
- ¡Ju! ¿Todo bien?
- ¡Siiii! ¡Re bien!
- Jajajaja, ¿Por?
- Me vi, me vi, me vi
- ¿Con quien?
- ¡Con Lucas!
- ¿Con Lucas? ¿Lucas?
- ¡Si! ¡Con Lucas Díaz! ¡El basquetbolista! ¡Si!
- Ai, ¡Te re felicito Juli! ¡Él siempre fue tu amor platónico!
- Ai, si, Male, estoy re contenta, no sos la única que se te cumplen los amores de en sueño
- Jajajajaja, que hija de puta que sos. Escuchá esta noche tipo diez de allá conectate si podés así me contás bien y yo te cuento de esta tarde, todos ya saben toda la verdad y hay unos temitas más.
- Dale Mal, suerte. Te amo
- Más mi vida, mucho más.
Corté y observé que Gonzalo aún estaba hablando en la cocina, esperé escondida que él cortara y cuando salió lo tomé de la espalda y lo acorralé contra la pared, él comenzó a reír.
- ¿Me vas a decir con quien hablabas por las buenas o por las malas?
- Em.… por las malas… - Dijo y sonrió de lado. Tomé su cara bruscamente y lo besé arrebatadamente. – Mmm… que malas… otra vez, me opongo a decírtelo… - Yo sonreí de lado como él lo hizo anteriormente. – Está bien, pero… pará, porque no es feliz…
- No, no, yo no me río – Dije tratando de poner la cara más angelical que pude. – Él me tomó de los brazos y volteó, quedando ahora él apretujándome contra la pared.
- Así me gusta, yo tengo el control – Yo fruncí los labios – Bueno, Mati se enteró que Juli está o estuvo con otro, después de cortar con Rodr… ¿Rodrigo era?
- Si jajajaja. ¿Y?
- ¿Y que? Está mal
- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, ¿Enserio? ¿Me estás cargando?
- No, ¿Por qué?
- Gonzalo, estamos hablando de Matías, ¿Vos te acordás? – Él lo obvió haciendo una mueca. – Él es más pirata que vos, Ezequiel, Fernando, Martín y todos los futbolistas del mundo.
- EEEEEEEEEEEEE, ¡Agresión! ¿Me dijiste pirata?
- ¿Te lo repito?
- Malena…
- Jajajajaja, sos un idiota. ¿Y que querés que haga yo con Mati?
- No se, viene para acá…
- ¿Y que hago tiro cuetes, boludo?
- Siempre tan sarcástica vos mi amor.
- Y si, más tierna (? Dejalo que venga, por ahí lo enganchamos con Anto jajajaja.
- ¡Eh! Vino Juli, lo enganchaste con ella, viene Antonela y ¿Lo enganchas con ella?
- Gonzalo, no te hagas acá que el que la enganchaste a Juli con Mati fuiste vos
- Bueno…si… es verdad… jajajaja.
Volvimos al comedor y el timbre sonó. Euge fue a atender y Matías entró tras ella.
- ¿Mate? ¿Chicas Nuevas? ¿Demichelis? ¿Armaron una fiesta en la tarde sin mí? ¡Si estaría Eze diría que es una festichola argentina!
- Si, Mate, chicas nuevas, Candela la chica Demichelis y Antonela la chica de… de la escuela.
- Hola, soy Mati y estoy soltero – Dijo como insinuando algo mientras se hacia un espacio en el sillón entre Martín y Anto. Ella rió tímidamente, era obvio que le gustaba Mati y realmente hacían una buena pareja.
- Hola, soy Anto y también estoy soltera – Todos reímos y ellos se quedaron mirando como dos tontos.
Nosotros nos quedamos hablando fluidamente hasta más o menos las ocho y media cuando llegó mamá de trabajar.
- Uf, cuanta gente. – Todos sonrieron tímidamente y yo no pude contener una carcajada porque miré a todos con sus caritas de perritos intimidados por mi mamá.
- Mamá, vos siempre tan inoportuna jajajaja. – Dije – Ella es Anto ya la conoces, Mati, también lo conoces, Fer, Euge, Cande, mi amiga del barrio y Martín
- ¿Demichelis?
- Un gusto. – Contestó él. Mamá asintió sonriendo.
- ¿Y él? – Preguntó bromeando, señalando a Gonzalo
- Ah, él es Gonzalo, el más hermoso de todos.
- Un gusto – Repitió imitando a Martín y él se sonrojó. Mamá se fue a su habitación riendo a carcajadas y volvimos a quedar solos.
- Es re sociable tu mamá – Comentó Fer.
- Jajajajaja, no está acostumbrada a ver tanta gente.
- Supongo que vamos a tener que irnos – Agregó él después. - ¿Euge? – Ella parecía ida, como pensando en otra cosa.
- ¿Eh? Si, si. ¿Qué hora es?
- Ocho y media pasadas – Respondió él
- ¡Si! Vamos. Gracias por todo Male. Chau chicos
- ¡Chau! – Dijimos todos a unísono cuando ellos salieron.
- Creo que nosotros también nos vamos, ¿No, Cande? – Ella lo miró y le sonrió mientras que Antonela y Matías seguían hablando como si nosotros no estuviéramos acá.
- Si, vamos.
- Nosotros también, gracias, chau. – Dijo rápidamente Matías y salieron con Anto en la moto de Matías a toda velocidad antes que Candela y Martín.
- Ah bueno. – Dijo Cande. - ¿Ese chico no estaba mal por tu amiga de Argentina?
- Estaba – Repitió Gonzalo.
- ¿Quién lo entiende? – Preguntó Martín sarcásticamente. - ¿Es futbolista?
- De inferiores – Respondió Gonza
- ¿Del Atlético o del Real?
- Del Atlético.
- ¿Juega con el Kun?
- A veces. – Martín asintió como si estuviera pensando
- Bueno, ¿Vamos Cande?
- Vamos. Gracias Male y gracias idiota por traer a Martín – Dijo refiriéndose a Gonzalo.
- De nada, vos siempre tan amable. – Ella sonrió sarcásticamente haciendo una mueca. Martín rió, luego saludo y se fueron.
- Mmm… ya estamos solos
- Con mamá que está en su cuarto
- Uh, es verdad. Fo.
Yo reí y comencé a recoger todas las cosas que habían quedado sobre la mesa mientras Gonzalo me observaba.
- Me haría bien un poco de ayuda, no que me mires embobado.
- Si mi amor, es que sos irresistible. – Yo reí y me sonrojé. Cuando tenía todas las cosas en la mano sonó el timbre. - ¿Podés atender mi amor? Tengo muchas cosas en la mano.
- Si yo voy. – Gonzalo abrió y era Román.
- Ídolo, ¿Todo bien?
- De diez ¿Vos?
- También, cansado. Hoy tuve un caso larguísimo. – Aparecí en ese momento ya con las manos vacías. – Hola mi amor, ¿Cómo estás?
- Bien, yo, bien J
- Me alegro. ¿Tu mamá está? – Asentí con la cabeza. – Me voy a dar una ducha, los dejos solos tortolitos.
- Gonza, yo voy a limpiar estas miguitas que quedaron y vos buscame la escoba – Él me miró compasivamente por unos segundos y luego dijo
- Mirá cuando nos casemos y limpiemos la casa juntos…
- ¿Vos te pensás jubilar del fútbol Gonzalo?
- No, ¿Por qué?
- Entonces yo, no pienso limpiar nada ¿Para que existen las mucamas?
- Eh, jajajaja, yo pensé que eras una chica mas humilde.
- Ai. – Dije y me dejé caer en el sillón.
- ¿Qué? ¿Qué? – Preguntó él con cara de asustado
- ¿Tanto cambié?
- Male, era una joda.
- Pero cambié.
- Mal… - Se quedó en silencio como meditando. - Es obvio que cambiaste… Es como si empezaras una nueva vida mi amor, cuando viniste a España cambiaste un montón desde que estabas en Argentina, superaste muchas cosas, casi dejaste tu niñez allá. Ahora seguís siendo esa hermosa persona de siempre solamente que tenés una nueva casa, un nuevo “papá”, un nuevo cole, nuevos amigos, nuevo novio, todo nuevo. – Sentí unas tremendas ganas de abrazarlo. Cuando realmente se esforzaba podía ser muy expresivo y comprensivo, podía decir las palabras justas que necesitabas escuchar.
Miré al suelo por unos segundos, pensando profundamente en lo que me dijo. Cuando levanté la vista, ahí estaba mirándome.
- Ni te imaginas lo tierno que sos y cuanto te amo
- Y vos no te imaginas lo que yo te amo, que es muchísimo mas que vos y que gracias porque solamente a vos se te pueden pasar esas locas ideas por la cabeza.
Lo tomé de ambos lados de la cara, lo atraje hacia mí y lo besé, suave y tiernamente a la vez. Fue el beso más largo que tuvimos, sentía una terrible atracción hacia él, sentía que no me podía separar de él.
aii me encantoo!!!
ResponderEliminarquieroo mas ajajajaja me encanta tu nove!!! :::)
OMG:| MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS TIERNO EL FINAL!!!
ResponderEliminarAhora alto turro Mati eee, se suponde que estaba MAL por esta chica que no recuerdo el nombre xD ajajajajaj
El capi: GENIAL! (CINCO ESTRELLAS)
UN BESITRO Y SUERTE
Que lindoooooooooooooo *-*
ResponderEliminarMe habia re colgado con la nove pero ya estoy de vuelta, soy lectora top (?
Jajajajajajajajaja divina como siempre la nove u beso Mal.