lunes, 21 de febrero de 2011

Capitulo tres "Mentiras Inocentes"

Antes de que Gonza tuviera tiempo a hacer algo dije:
-          Ai, no lo puedo creer, ¡Gonzalo Higuaín! ¿Sos vos? – Falseé agarrándolo de la cara mientras le guiñaba el ojo y susurraba mientras que Anto no escuchaba – Seguime la corriente por favor.
-          Eu, ¡Para, loca!
-          Ai, pero ¡No lo puedo creeeeeeeeeer!
-          Eh… ¿Está…? ¿Román?
-          Em… Si, creo que está adentro.
-          ¿Puedo pasar?
-          No sin antes darme un autógrafo – Amenazó Anto. Ella entró primera buscando un anotador. Gonza de atrás, me agarró del hombro y me dio un breve beso antes de que Anto se dé vuelta.
-          EEh… ¿Para quién? - Preguntó.
-          ¡Anto! – Él escribió con su divina letra desprolija, Con amor, para Anto, Gonzalo Higuaín #20
-          Oh, que lastima que me tengo que ir, mi mamá está esperando afuera. Chau Gonza, un gusto conocerte – Dijo babeándose. – Ojo – Susurró en mi oído y se fue. Nunca hubiera pensado que a Anto le podía llegar a gustar Gonzalo y que fuera tan atrevida con él.
-          ¿Con amor? – Pregunté mientras enarcaba una ceja.
-          AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAI, celositaaaaa. – Dijo mientras me abrazaba.
-          Andá Higuaín.... – Dije cruzando los brazos.
-          Che, boludita, a todo esto, ¿Quien era?
-          Mi amiga del cole… - Suspiré, cerrando mi carpeta.
-          Ah, santita la chica… Eu, me gustaba más la que tenía fotos mías. – Bromeó volviendo a abrir la carpeta.
-          Jajajajaja, a mi también señor arrogante, pero no puedo ahora que estamos saliendo.
-          Mmm… ¡Si que podés!
-          Jajajaja, puedo, pero me da cosita… - Se produjo un silencio. - Eu, Gon, vos me dijiste que tenías una sorpresa para mí.
-          AAAAAAAAAAA, si – Volvió a agarrar el sobre que había dejado arriba de la mesa. Se aproximo a mí y me tapó los ojos - ¡Mirá!
Me entregó el sobre y dentro de este se encontraban las fotos que nos habíamos sacado unas semanas atrás.
-          Ay, no ¡Gonza! ¡Me muero! Mirá lo que estás por diosssssssss. – Exclamé señalando una foto que Gonza estaba en bañador.
-          Jajajaja – Se ruborizó. – Y vos, uuuuuuuuuuh, mirá esta. – Señaló una que yo estaba vestida de botinera en pose sexy. - ¿Me haces esa pose? – Insinuó y en ese preciso momento entró mamá y se volvió a ruborizar.
-          ¿Qué pose? – Preguntó mamá.
-          Esta – Señalé una foto que estábamos abrazados.
-          AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, ¡Las fotos! – Él me guiñó el ojo. – Ai, Male, que botinera.
-          Idea de mamá – Gonzalo, revoleando los ojos.
-          Tengo que llamar a Nancy y demandarla por exponer tanto a mi hija de 15 años.
-          Tengo 16, mamáááááááááááá.
-          No, en ese momento tenias 15.
-          Es verdad. – Acepté cruzando mis brazos. - ¿No tenés cosas que hacer?
-          ¿Eh…? Yo en este momento nn… – En ese momento mi mamá captó el mensaje.- Ah…si... Después me dejan ver bien las fotos… - Amenazó mientras volvía al escritorio.
-          ¿Subimos?
-          ¡Por fin lo decís!
-          ¡Gonzalo! Que pelotudo…
-          Si te gustaaaa…
-          ¡Gonzalo! ¡Sos un estúpido!
-          Fo…
-          Jajajajaja, que idiota.
Subimos y Gonza abrió mi placar.
-          ¿Qué haces?
-          Quiero ver tu ropa, ¿No puedo?
-          Jajajajaja, mirá las ideas que tenés.
En ese momento su celular sonó, atendió y puso en altavoz.
-          ¿Hola?
-          Gonza, te habla José. ¿Todo bien?
-          Mou, bien, bien. ¿Vos?
-          También. Bueno, sabrás para que te llamo ¿No?
-          Si, si.
-          ¿Estás listo?
-          Por supuesto.
-          Bueno, tengo que comunicarte que… ¡VAS A SER TITULAR MAÑANA!
-          Genial, muchas gracias.
-          De nada pipita, te lo mereces.
Apenas cortó le dije:
-          Vos si que sos un genio, pipita.
-          Jajajajaja, “Pipita” – Repitió y me besó suavemente.
-          ¿No te gusta que te digan “Pipita”?
-          No me molesta.
-          Jajajaja, gordo, no soy Susana Giménez.
-          Bueno, no… va, que se yo. Jajajaja. – Se acostó en mi cama y olió mi almohadón.
-          ¿Qué haces Gonzalo? Tenés un flash hoy…
-          Jajajaja, ¡Huelo! ¿No puedo oler tu perfume?
-          Si, podes. Jajajaja
-          Y bueno… ¡Ah! Volviendo al tema… Me vas a ir a ver obvio… - Yo me quedé realmente atónita. No había pensado el tema de los partidos, era obvio que lo iba a ver, los miraba siempre en la tele desde mi casa, faltaba a mis actividades si era necesario, todo para verlo. Pero también estaba el tema de la insoportable prensa y de todo lo que me dirían y perseguirían todo por ser “la NOVIA de Gonzalo Higuaín”. - ¿Y, Male?
-          Obvio que voy a ir mi vida. – Confirmé agarrándolo de la parte inferior de su cara con las dos manos. – Pero… ¿La prensa?

domingo, 20 de febrero de 2011

Capitulo dos "Colegio"

Vi que una chica bajita, delgada, de pelo castaño medio con un peinado bastante lindo, flequillo al costado y una vincha color lila con un moño.
-          Hola – Se presentó sonriendo - Soy Antonela, vos sos… ¿Malena?
-          Hola, si soy yo. – Dije tratando de ser amable.
-          Soy la presidenta de la clase, te voy a mostrar las actividades y los salones.-Agradecí y la seguí a una especie de receptoría donde estaba la directora del colegio, que yo si conocía.
-          ¡Bienvenida Malena! Antonela te va a mostrar el colegio.
-          Si, muchas gracias.
Me guió hacia un aula blanca, con bancos totalmente verdes y un pizarrón blanco como una tiza, de esos para escribir con fibrones al agua. En el aula había un grupo de chicas que nos miraron, una de ellas, rubia, muy linda, de ojos verdes dijo algo y todas rieron.
-          No le hagas caso, son las “populares” – Susurró en mi oído
-          Gracias Anto, vengo acostumbrada, en Argentina pasaba lo mismo. – Estaba segura que en esta escuela no iba a ser una de esas tontitas que se iba a dejar pasar por arriba. Uno de mis proyectos al venir a España era ser respetada en la nueva escuela con mi nuevo estilo.
-          Holaaaaaaa. – Dije presentándome. Todas me miraron mal.
-          Hola. ¿Vos sos? – Preguntó la rubia.
-          Malena, que tal. Un gusto. – Me presenté con una sonrisa falsa.
-          Divina la chica. Sociable – Expresó sarcásticamente. Las demás rieron, yo pensé, Por diossssssss, que clones.   
-          Gracias. – Volví a sonreír falsamente.
-          ¿Seguimos? - Sugirió Anto
-          Dale. Bye Chicas.
Salimos del aula y nos dirigimos a una sala con bancos exactamente igual a la anterior con la excepción que cada banco tenía sobre él, una Netbook.
-          ¿Estás loca? ¿Cómo le vas a hablar así a Vicky, Male?
-          Ay, Anto, ni que fuera dios.
-          Te van a hacer la cruz ahora, mal.
-          Que lástima.
-          ¿No te interesa?
-          ¡Para nada!
-          Guau… - Pareció como si fuera que Anto hizo un “clic”- ¡Tenés razón, no son quien para juzgar a la gente!
-          Obvio Anto. ¿Está toda la escuela a sus órdenes?
-          Absolutamente todos.
-          Vamos a tener que hacerlos cambiar.
-          Jajajaja, sos una genia Male. De una. – Entrelazamos los brazos afectuosamente y ella continuó mostrándome el colegio.
El colegio me parecía muy grande y moderno, todas las paredes eran blancas monótonas pero destacaban unas hermosos ventanales al tono. Parecía como si lo remodelaran todos los años, hasta los baños eran lujosos. O por lo menos a mi me parecían lujosos, ya que venia de una escuela publica muy descuidada.
Las clases pasaron rápido y me fue bien en todas, excepto en Contabilidad, como siempre. Había planeado que a la tarde Anto vendría a casa a ayudarme a acomodar las carpetas y a ayudarme a hacer la tarea también. Salimos a las 14:00 y mamá ya estaba afuera esperándome. Cuando subí a su Audi y las “populares” me quedaron mirando con cara de envidia.
-          ¡Mi vida! ¿Cómo te fue?
-          Bien mamu. Ya tengo una amiga, es un avance – Dije sonriendo mientras ella arrancaba. - ¿A vos?
-          ¡Excelente! ¡Soy secretaria de la directora de la revista “Vogue” Madrid!
-          Guaaaaaau. ¿Así de la nada?
-          Si, porque ya tenía experiencia en revistas. – Esta revista era re conocida en muchas partes del mundo.
-          Genial. J
Cuando llegamos a casa, corrí arriba y miré mi celular. Tenía una llamada perdida de Gonza y un mensaje de Juli. “Apenas llegues quiero las novedades” Le respondí “Cole divino, Populares chetas, Una amiga, Antonela. DIVINOKEntonces, llamé a Gonzalo, aunque sabía que estaba entrenando.
-          Mi amor, espero que te esté yendo genial. Te amo. – Dejé en su contestador.
Me cambié el horrible uniforme del colegio y me puse una camisa, un short de Jean, un cinturón marrón y sandalias al estilo gladiador. Comí algunas galletitas que había en uno de los frascos en la cocina, mientras miraba televisión acostada en mi sillón.
-          Malena, bajá los pies.
Bufé pero obedecí a mamá. Estaba entretenida mirando una película cuando sonó el timbre. Era Anto.
-          ¡Yo voy! – Grité
-          Ni me moví – Gritó mamá desde el escritorio. Abrí la puerta y me encontré con la figura de una chica de baja estatura, delgada con pelo color castaño que traía puesta una remera blanca con flores negras alrededor del escote, un Jean y unas flats floreadas.
-          ¡Anto!
-          ¡Hola Male! – Hizo señas al auto que la trajo y entró tras que yo cerrara la puerta.
-          Bien, vos me dirás, ¿Por donde empezamos?
-          ¡Por donde vos quieras! – Dijo sonriendo.
Hicimos toda la tarea y me explicó varios temas que no entendía. Cuando terminamos, subimos a mi habitación, a la que Anto se quedó mirando asombrada. Puse música, dejé a Anto en la note y fui a acomodar unas cosas en mi tocador cuando mi celular sonó con el tema Looking for a good time de Lady Antebellum.
-          ¿Hola?
-          Mi amor. ¿Todo bien?
-          Bien mi vida, ¿Vos?
-          También, ¿Cómo te fue en el cole hoy?
-          Bien, bien, estoy con una amiga ahora. ¿A vos?
-          Bien también, creo que voy a ser titular mañana. Nos lo confirman hoy a la tardecita.
-          ¡Que bueno!
-          Ei, ¿No decís nada por las dudas?
-          No se, como quieras. Total…
-          Podés decir cualquier otra cosa.
-          Si, no te hagas problema por eso vos.
-          Bueno hermosa, escuchá, ¿A que hora estás libre?
-          Supongo que en un rato. ¿Venís?
-          Si, necesito verte. Tengo una sorpresa para vos y quiero que me confirmen si soy titular o no cuando esté con vos. – Se escuchó un “AAAAAAA, que tierno” general en el fondo.
-          Jajajaja, bueno, ¿Dónde estás?
-          En el vestuario, jajajaja.
-          Ósea, ¿Todos los chicos te escuchan?
-          Todos, jajajaja. – Se escuchó un “UUUUUUUUH” en el fondo.
-          Bueno, deciles que les mando un saludo. Besote, nos vemos.
-          ¿Quién era?
-          Eh… mi novio.
-          Ah, no sabía que tenías novio. ¿Es de acá?
-          Si, si. – No sabía que decirle, no le quería mentir.
-          ¿Lo conozco? – Preguntó agitando sus cejas.
-          No se, capaz.  
-          ¿Quién es?
-          Ya lo vas a conocer… - Dije para zafar y enseguida cambié de tema.- Y… ¿Vos tenés novio?
-          No, nada… por ahora – Admitió tristemente.
Hablamos un buen rato más de otros temas hasta que dijo:
-          Che, me voy Male…
-          Bueno Anto, nos vemos. Gracias por venir.
-          No, de nada, voy a venir a ayudarte las veces que necesites.
-          Graaaaaaaacias – Abrazándola afectuosamente.
Cuando abrí la puerta de entrada, Gonzalo se estaba bajando de su camioneta con un sobre color marrón en la mano y venía en dirección a mi casa.
-          Maa-Male… ¿Ese es?
-          Ai no.
-          ¿Es Gonzalo Higuaín?

domingo, 13 de febrero de 2011

Never Alone. Primer capitulo "Ningún comienzo es fácil"

Era jueves por la mañana y estaba en mi cuarto hablando por teléfono con Julieta, mi mejor amiga de siempre cuando escuché el grito de mamá desde el comedor.
-                     ¡Malenaaaaaa! ¡Se te va a hacer tarde, en tu primer día de escuela!
-                     ¡Ya bajo!
-                     Ju, me voy a ver que onda el cole de Madrid. Te amo, más tarde te mando. – Dije al teléfono.
Bajé con mi pulóver rojo y la pollera blanca y gris tableada a cuadrillé con unos zapatos que dejaban mucho que desear. Así era el uniforme de mi nueva escuela, recién habían pasado las vacaciones de Julio y yo me iba a incorporar a la escuela secundaria “IES (Instituto de Enseñanza Superior) San Isidro”, no conocía a absolutamente nadie, solamente a la directora que me había mostrado la escuela un día.
Esperaba que nadie supiera que era la novia de Gonzalo Higuaín, porque no sabía lo que dirían y tenía miedo a las críticas. Él me había mandado un mensaje temprano que decía: “Mi vida, que empieces bien, nos vemos a la tarde, si podés. TAMJ al que respondí “Mi amor, gracias. Que tengas buen día, TA+J
-                     Hija, ¿Cómo estás?
-                     Bien, va… algo nerviosa. – Confesé mientras le ponía mi Golden, Teo, un plato repleto de comida para perros. Él fue el regalo de Gonzalo para mi cumpleaños de 16, al que también me organizó una fiesta sorpresa y vino Juli desde Argentina.
-                     Te va a ir genial, lo sé. Yo voy a buscar trabajo hoy.
-                     Si, espero aunque sea tener buenos compañeros. Amigos en España ya tengo. – Había conocido a María Eugenia, la novia de Fer Gago y ahora éramos casi inseparables, también había conocido a una chica de mi barrio con la que hablaba bastante seguido, Candela. Había conocido también a las novias y esposas de todos los jugadores del Real Madrid, pero la mayoría me miraban medio raro, por ser una chica común. La única que me cayó bien fue Sara Carbonero, la periodista, novia de Iker Casillas. – Suerte mamá.
-                     Gracias amor, la voy a necesitar. Y con respecto al otro tema, siempre es bueno tener muchos amigos. – Aconsejó dándome un beso en la frente. Mi mamá se veía mucho más radiante desde que nos vinimos a vivir a España porque después de la muerte de mi papá, ella solo se dedicaba al trabajo. Ahora tenía a su novio y se la veía muy bien y feliz – Mal, ¿Vamos? – Mal era el apodo que me puso mamá desde que vivíamos en España, a veces Gonzalo también me lo decía.
-                     Vamos – Dije, poniéndome un poco de brillo en los labios y mirando por última vez, mi peinado en el reflejo del lavavajillas.
-                     Estás hermosa mi vida, vamos.
Subí a la camioneta negra del novio de mi papá, ya que él, hoy, había salido en el auto de mamá, no sin antes desearme que tenga buen día. Amo muchísimo a Román, es el padrastro perfecto, me cuida como si fuera su hija.
Llegamos a un edificio gigante, color beige con muchos grupos de estudiantes hablando de todo lo que les había pasado en las vacaciones.
-                     Chau mamá, gracias.
-                     Te amo
-                     Yo también, vení a las 14:00
-                     Si, mi vida. Suerte.
Me bajé de la camioneta y un grupo de chicos que estaba cerca clavó sus ojos en mí. Yo me intimidé un poco y seguí caminando. Varios grupos también fijaron sus miradas en mi, pero yo pensé en lo que siempre dice Juli “Si te miran, es porque te tienen envidia”. 

miércoles, 9 de febrero de 2011

Segunda Temporada ♥

Hoooooooooooooooooooooola :) Como están gente linda? Espero que muy bien! Yo si, estoy muy bien y con todos los ánimos para empezar a subir la nove! Espero que todos se hayan enganchado con la historia, así empezamos la segunda parte con TODO!
Hoy vengo a traerles una pequeña parte de lo que es el primer capitulo, en el que el nombre van a saber en unos días, pero como todos saben yo soy súper ansiosa y no quería que se queden colgadas y le pierdan el hilo al blog, asique acá va, espero que les guste, gracias por leer ♥



Era jueves por la mañana y estaba en mi cuarto hablando por teléfono con Julieta, mi mejor amiga de siempre cuando escuché el grito de mamá desde el comedor.
-         -  ¡Malenaaaaaa! ¡Se te va a hacer tarde, en tu primer día de escuela!
-        -   ¡Ya bajo!
-         -  Ju, me voy a ver que onda el cole de Madrid. Te amo, más tarde te mando. – Dije al teléfono.
Bajé con mi pulóver rojo y la pollera blanca y gris tableada a cuadrillé con unos zapatos que dejaban mucho que desear. Así era el uniforme de mi nueva escuela, recién habían pasado las vacaciones de Julio y yo me iba a incorporar a la escuela secundaria “IES (Instituto de Enseñanza Superior) San Isidro”, no conocía a absolutamente nadie, solamente a la directora que me había mostrado la escuela un día.
Esperaba que nadie supiera que era la novia de Gonzalo Higuaín, porque no sabía lo que dirían y tenía miedo a las críticas. Él me había mandado un mensaje temprano que decía: “Mi vida, que empieces bien, nos vemos a la tarde, si podés. TAMJ al que respondí “Mi amor, gracias. Que tengas buen día, TA+J