lunes, 12 de marzo de 2012

Capitulo doce. "Lista para amar, otra vez"

El resto de la semana pasó rápidamente y todas las tardes nos juntamos con las chicas. Euge había empezado a llevar a cabo su plan de volver a enamorar a Fer y estaba saliendo diez puntos. Cande seguía viéndose con Bojan cuando podía, Anto seguía distanciada de Mati y estaba conociendo a otro chico que jugaba en las inferiores del Real, Ramiro. Vicky seguía con Esteban, pero todavía no había juntado el valor suficiente para contárselo a sus papás y por último Guada, seguía diez puntos con Lionel.

Cuando llegó el día en el que vendría Javi, Román se fue a trabajar muy temprano y no volvería hasta la noche y Juli se fue a lo de Cande, aclarándome que era solo para dejarnos solos. Mamá estaba en su habitación, mirando películas de los años 80, esas que tanto le gustaban. Le avisé que vendría Javi y le conté todo lo que tenía para decirle.

Me puse una remera de tiritas negra con un saquito color lila, mangas cortas sobre ella, un pantalón de jean clarito, botas negras y bajé las escaleras, nerviosa. Cuando abrí la tapa de mi celular para ver si Javier me había llamado o algo pude observar que era el 9 de diciembre, ósea que faltaba un día para el cumpleaños de Gonzalo. Me puse a pensar en algo ingenioso para hacer hasta que el timbre opacó mis pensamientos.

Fui hasta la puerta y vi por la mirilla que Javier se encontraba ahí parado, mirando hacia fuera. Abrí lentamente la puerta y él esbozó una sonrisa al verme.

- Javi J

- Hola Mal – Entró, dándome un tierno beso en la mejilla.

- ¿Cómo te fue durante la semana? – Pregunté y él comenzó a contarme lo que le había pasado en los entrenamientos, que estaba cada vez más cerca de sorprender a todos marcando un gol y que ya se había adaptado perfectamente al equipo porque todos sus compañeros eran muy buenos.

- Bueno… y pasó otra cosa… por eso vengo. – Yo arqueé ambas cejas.

- Contame

- Bueno, mi… mi… bueno, Fernanda.

- Tu esposa, si.

- Fue a buscarme. – Yo volví a arquear las cejas

- ¿A dónde? ¡Contame todo de una que me ponés nerviosa!

- Al Club, después de un entrenamiento, diciéndome que estaba arrepentida de haberme engañado y que quería que volvamos. Yo le dije que estaba en otra relación, pero solamente para divertirnos, porque ella seguía enamorada de su ex.

- ¿Yo enamorada de…?

- Si, Male obvio, te conozco. – Interrumpió – Y me dijo que quería volver conmigo, lo más pronto posible, que me extrañaba demasiado. Yo le dije que iba a pensarlo, no supe que decirle…

- ¿Vos también la seguís amando? – Él asintió

- Creo que está realmente arrepentida, yo la vi muy mal. Y… ya que estamos vos… ¿Que querías decirme?

- Me iba a excusar con que el amor a distancia no me iba pero como me entendés, sigo enamorada de Gonzalo, sinceramente. – Él sonrió.

- Yo también de Mercedes, pero igualmente no te quiero perder, asique me parece bien que sigamos siendo amigos y terminemos todo en buenos términos.

- Obvio, me encanta como me entendés, yo tampoco quiero perderte como persona. – Dije sonriendo. – Pero… ¿Vos decís que la gente nos va a mirar mal ahora?

- No Mal, no importa si vos sos la ex de Gonzalo Higuaín o de Michael Jackson, importa con quien estuviste para la prensa, además… nos divertimos ¿No?

- Oh, por dios ¿Qué tienen conmigo y Michael Jackson? – Pregunté y él me miró extrañado, yo reí – Yo me entiendo, Jajajajaja. – Él también rió.

- Espero que a Gonzalo se le vaya el resentimiento que tiene conmigo – Agregó.

- No, va a estar todo bien, Gonzalo no es de esos – Dije y volví a carcajearme.

- Me alegra haber terminado así.

- A mí también – Dije, mientras lo acompañaba hasta la puerta de entrada. Le sonreí y él me abrazó. – Que te vaya bien ¿Si? Mucha suerte.

- Para vos también – Afirmó, y comenzó a caminar hacia su auto.

Apenas se fue y yo no había cerrado la puerta, apareció Juli.

- ¿Julieta? No quiero afirmar que me estabas espiando.

- Solamente para saber cuándo se iba – Dijo inocentemente y yo reí. – Contame todo. – Obedecí y ella se quedó con la boca abierta. - ¿Te dijo lo de Michael? – Preguntó y yo comencé a reír a carcajadas

- Enserio idiota, ¿Qué opinas?

- Que Masche es un genio además de ser un papi.

- Ay, dios, Julieta, ¡No cambias más!

El resto de la noche la pasamos en casa, y a las 23:30 de la noche, después de comer, subimos las dos y nos quedamos en la habitación, charlando de lo que haríamos en Argentina. El miércoles de la semana que viene viajaríamos.

- Bueno, asique ahora cuando sean las 00:00 lo llamo. – Afirmé y Juli asintió.

- Es un buen comienzo. – Seguimos hablando y cuando la alarma sonó, marqué el número de mi ex.

Narra Gonzalo

Estaba en mi casa, acostado en el sillón con una cerveza en la mano, mientras todos mis amigos se divertían en mi casa. Eran las once y media de la noche y yo tenía mi celular en la mano, esperando a algo.

- Gonzalo, no te va a llamar, en este momento debe estar con Javier – Dijo Fer, yo lo miré con el ceño fruncido.

- Gracias por el ánimo. – Bromeé y le tiré con un almohadón.

- Y bueno, yo te tiro la posta, para que no te ilusiones. – Yo sacudí la cabeza y él rió. – Tenés que disfrutar tu cumpleaños pipita, ya fue.

Me levanté y fui hasta la cocina, eran las doce menos cinco minutos, comencé a sacar la comida cuando escuché que el reloj dio las doce y todos comenzaron a gritar, mientras mi celular sonaba en mi mano.

- Feeeeeeeeeeeeeeliz cumple yeguo J

- ¿Male?

- Si, la misma

- No esperaba tu llamado, gracias. – Admití, al tiempo que me encerraba en el cuarto de limpieza para que nadie pueda interrumpirnos.

- Yo tampoco esperaba llamarte, pero…

- Te pude.

- Y mirá, es el día tu cumple, ¿Para qué te voy a mentir? – Yo reí y fue reconfortante escuchar su risa del otro lado de la línea.

- Lo sabía, pero… ¿Y Masche? ¿No se va a enojar tu noviecito?

- Vos no te preocupes por él, ahora, ¿Yo me tengo que preocupar por tu novia? Porque te escuchas como si estuvieras encerrado.

- No tengo novia. Y sí, estoy encerrado porque están los chicos en casa

- Uh, te interrumpo

- Si me interrumpís vos, no hay problema – Ella rió

- Te dejo seguir con tus amigos entonces

- Es que no quiero que me dejes

- Ah, ¿no?

- No, porque que me llames, estoy seguro que es el mejor regalo de cumpleaños que me den.

- Chamuyero

- No, es enserio, sabés que te necesito

- Porque soy tu amuleto…

- No, porque te amo y no puedo vivir sin vos

- Arg, Gonzalo

- Decilo

- ¿A qué?

- Que me amás, decilo, necesito que lo admitas – Ella se quedó callada – Dale, es mi cumpleaños, Estrellado. Mirá que estoy haciendo pucherito.

- No te lo voy a decir por teléfono – Admitió por fin.

- Listo, te espero entonces. No me falles, igual con tu llamado ya tengo el cumpleaños perfecto, te amo, te amo, te amo – Dije rápidamente y corté.

Apenas salí de mi escondite me encontré con todos mis amigos esperándome para atacarme con harina y huevos.