Comencé a desesperarme y salí por la puerta de atrás al encuentro de Fer y Euge cuando estacionaron.
- ¡Hola!
- ¡Hola mi vidaaaaa! – Saludó Euge con un abrazo fuerte y tierno.
- ¡Hola Male! – Saludó también Fer – ¿Como estás?
- Ahora bien, ¿Ustedes?
- Todo bien también.
- Bien. Tengo algo que decirles.
- Si
- Tengo a dos amigas mías en el living si no les molesta que los vean.
- No hay problema Male, pero… ¿Ellas saben de lo tuyo con Gonzalo?
- Eh… Una si y la otra no…
- No hay problema.
- Si para vos son confiables, yo tampoco tengo problema. – Agregó Euge
- ¡Gracias! Les voy diciendo que Antonela se va a asombrar mucho y Candela no creo que tanto porque ella está en algo con Demichelis.
- ¿Martín Demichelis? – Preguntó Euge. Fer abrió los ojos sorprendido.
- Si…
- ¿No estaba casado?
- Si…
- Mira vos che, ni andanzas el tipo… - Admitió Euge y miró a Fer con una falsa cara de enojada, él levantó las manos como diciendo “Soy inocente” y yo reí.
- ¿Entramos?
Yo entré primero y detrás de mí Euge, hasta ahí todo bien, pero cuando entró Fer, Candela y Antonela abrieron los ojos como platos.
- Chicas, ella es Euge mi primer amiga de España y él es Fernando, su novio.
- Hola, yo soy Candela…
- Y ella Antonela – La presenté, ya que ella no emitía sonido.
- ¿Todo bien? – Preguntó Fer como saludando
- Bien ¿Ustedes?
- También - Afirmó Euge
- Che… ¿Tomamos mate?
- Uh, hace banda que no tomo un mate – Admitió Fer.
- ¡Yo también! Imagínense que hace 2 años que vivo en España asique hace mucho tiempo también – Dijo Cande, siempre sociable. Antonela no emitió una palabra, seguramente jamás había probado uno.
- Vení Anto, acompañame mientras lo preparo. – Le guiñé el ojo a las chicas, ella se puso de pie y me siguió hasta la cocina.
Mientras buscaba la yerba en los cajones de mi cocina Anto dijo
- No sabía que tu amiga era María Eugenia la novia de Fernando Gago.
- Yo pensé que no lo conocías a Fer
- ¿Por?
- Y… porque sos del Atlético…
- Eso no significa que no conozca a los jugadores del Real
En ese momento mi celular sonó, era Gonzalo.
- ¿Hola?
- ¿Mal? ¿Cómo estás?
- Re bien, estoy acá con unas amigas, Fer y Euge.
- ¿¡Fer y Euge!? ¿¡Enserio!?
- Si
- ¿Por qué sos tan cortante?
- Bueno, bueno, lo busco.
- ¿Eh?
- Dale, dale, cuando lo encuentro te llamo.
- ¡Ah! ¡Ya se! ¿No podés hablar?
- Exactamente
- Perdón mi vida, te amo. – Moría de ganas de decirle que yo lo amaba mucho más
- YO TAMBIÉN –Resalté casi gritando. - Ya me pongo a buscarlo, después si lo encontrás primero llamame vos
- Más tierna, vos siempre te las ingenias. Un beso
- Chau, chau.
Corté y seguí preparando el mate como si no hubiera pasado nada, volvimos al living y Fer, Cande y Euge estaban hablando entusiasmadamente de España y de cómo era venirse a vivir a este país desde Argentina, ya que los tres habían pasado por esa situación, yo los escuchaba mientras cebaba mate y pensaba
- Guau, les pasó lo mismo que a mí.
Euge decía que ella se sentía realmente sola cuando Fer se iba a entrenar y quedaba sola en la casa hasta que después empezó a acostumbrarse y ya iba a la casa de sus papás. Fernando se sentía solo los primeros días en los que entró al Real Madrid que sus compañeros no le daban bolilla y lo trataban como el “nuevo” todo el tiempo. Cande siempre se sintió sola porque vivía cambiándose de barrio porque a su papá lo trasladaban todo el tiempo.
- ¡Tenemos muchas cosas en común!
- Justamente, somos todos argentinos que vinimos a vivir a España.
- ¡Si! Solamente falta Gon…
- ¡TENÉS EL MATE CANDE! – Interrumpí casi gritando, Fer y Euge aguantaron las carcajadas.
- Mmm… que rico… ¡Lo extrañaba!
- Sos re buena cebadora de mates Male. – Dijo Euge
- Gracias J
En ese momento escuché el timbre y corrí a atender.
(Narra Euge)
Mientras hablábamos del mate el timbre sonó y Malena corrió a atender. Nosotros nos quedamos hablando y vimos como ella tardaba para entrar. Pero en un momento ella entró como si no pudiera aguantar la risa, toda colorada.
- Male, ¿Estás bien? – Preguntó Fer, mi novio. Habíamos venido a la casa de Malena porque la asaltaron hacía dos días atrás, tuvo un ataque de pánico y tuvieron que internarla, pero al parecer estaba bastante bien ahora.
- Si… – Afirmó, no aguanto más y comenzó a reír a carcajadas.
- Como digas… - Respondió y me miró. Yo me encogí de hombros y volví a mirar a Malena. Ahora miraba para afuera como si esperara a alguien.
Continuamos tomando mate como lo hacíamos anteriormente y Malena seguía actuando raramente. En unos minutos, para el asombro de todos apareció por la puerta del comedor el mismísimo Martín Demichelis, Candela al verlo se sorprendió, se puso de pie, saltando casi del sillón y corrió a su encuentro. Antonela abrió los ojos como platos como lo hizo cuando nos vio a mí y a Fer. Male volvió a reír porque seguramente ella había sido cómplice.
Ellos se sentaron, él saludo a Fer, a Antonela y a mí y Malena volvió a la cocina. A Antonela parecía que se le iban a salir los ojos de tanta sorpresa junta, estaba como desorbitada, se produjo un silencio mientras que Martín y Candela se hablaban en el oído, yo miré de reojo a Fer que estaba al lado mío y vi que miraba con extrañeza a Martín y a Candela.
Antonela parecía totalmente fuera de sus cabales y preguntó sarcásticamente.
- ¿¡Algún futbolista más bajo la manga!? – Todos levantamos las cabezas (hasta Martín y Candela) y como si fuera a propósito entró Malena de la mano de Gonzalo, sonriendo.
- ¡Hola!
- ¡Hola mi vidaaaaa! – Saludó Euge con un abrazo fuerte y tierno.
- ¡Hola Male! – Saludó también Fer – ¿Como estás?
- Ahora bien, ¿Ustedes?
- Todo bien también.
- Bien. Tengo algo que decirles.
- Si
- Tengo a dos amigas mías en el living si no les molesta que los vean.
- No hay problema Male, pero… ¿Ellas saben de lo tuyo con Gonzalo?
- Eh… Una si y la otra no…
- No hay problema.
- Si para vos son confiables, yo tampoco tengo problema. – Agregó Euge
- ¡Gracias! Les voy diciendo que Antonela se va a asombrar mucho y Candela no creo que tanto porque ella está en algo con Demichelis.
- ¿Martín Demichelis? – Preguntó Euge. Fer abrió los ojos sorprendido.
- Si…
- ¿No estaba casado?
- Si…
- Mira vos che, ni andanzas el tipo… - Admitió Euge y miró a Fer con una falsa cara de enojada, él levantó las manos como diciendo “Soy inocente” y yo reí.
- ¿Entramos?
Yo entré primero y detrás de mí Euge, hasta ahí todo bien, pero cuando entró Fer, Candela y Antonela abrieron los ojos como platos.
- Chicas, ella es Euge mi primer amiga de España y él es Fernando, su novio.
- Hola, yo soy Candela…
- Y ella Antonela – La presenté, ya que ella no emitía sonido.
- ¿Todo bien? – Preguntó Fer como saludando
- Bien ¿Ustedes?
- También - Afirmó Euge
- Che… ¿Tomamos mate?
- Uh, hace banda que no tomo un mate – Admitió Fer.
- ¡Yo también! Imagínense que hace 2 años que vivo en España asique hace mucho tiempo también – Dijo Cande, siempre sociable. Antonela no emitió una palabra, seguramente jamás había probado uno.
- Vení Anto, acompañame mientras lo preparo. – Le guiñé el ojo a las chicas, ella se puso de pie y me siguió hasta la cocina.
Mientras buscaba la yerba en los cajones de mi cocina Anto dijo
- No sabía que tu amiga era María Eugenia la novia de Fernando Gago.
- Yo pensé que no lo conocías a Fer
- ¿Por?
- Y… porque sos del Atlético…
- Eso no significa que no conozca a los jugadores del Real
En ese momento mi celular sonó, era Gonzalo.
- ¿Hola?
- ¿Mal? ¿Cómo estás?
- Re bien, estoy acá con unas amigas, Fer y Euge.
- ¿¡Fer y Euge!? ¿¡Enserio!?
- Si
- ¿Por qué sos tan cortante?
- Bueno, bueno, lo busco.
- ¿Eh?
- Dale, dale, cuando lo encuentro te llamo.
- ¡Ah! ¡Ya se! ¿No podés hablar?
- Exactamente
- Perdón mi vida, te amo. – Moría de ganas de decirle que yo lo amaba mucho más
- YO TAMBIÉN –Resalté casi gritando. - Ya me pongo a buscarlo, después si lo encontrás primero llamame vos
- Más tierna, vos siempre te las ingenias. Un beso
- Chau, chau.
Corté y seguí preparando el mate como si no hubiera pasado nada, volvimos al living y Fer, Cande y Euge estaban hablando entusiasmadamente de España y de cómo era venirse a vivir a este país desde Argentina, ya que los tres habían pasado por esa situación, yo los escuchaba mientras cebaba mate y pensaba
- Guau, les pasó lo mismo que a mí.
Euge decía que ella se sentía realmente sola cuando Fer se iba a entrenar y quedaba sola en la casa hasta que después empezó a acostumbrarse y ya iba a la casa de sus papás. Fernando se sentía solo los primeros días en los que entró al Real Madrid que sus compañeros no le daban bolilla y lo trataban como el “nuevo” todo el tiempo. Cande siempre se sintió sola porque vivía cambiándose de barrio porque a su papá lo trasladaban todo el tiempo.
- ¡Tenemos muchas cosas en común!
- Justamente, somos todos argentinos que vinimos a vivir a España.
- ¡Si! Solamente falta Gon…
- ¡TENÉS EL MATE CANDE! – Interrumpí casi gritando, Fer y Euge aguantaron las carcajadas.
- Mmm… que rico… ¡Lo extrañaba!
- Sos re buena cebadora de mates Male. – Dijo Euge
- Gracias J
En ese momento escuché el timbre y corrí a atender.
(Narra Euge)
Mientras hablábamos del mate el timbre sonó y Malena corrió a atender. Nosotros nos quedamos hablando y vimos como ella tardaba para entrar. Pero en un momento ella entró como si no pudiera aguantar la risa, toda colorada.
- Male, ¿Estás bien? – Preguntó Fer, mi novio. Habíamos venido a la casa de Malena porque la asaltaron hacía dos días atrás, tuvo un ataque de pánico y tuvieron que internarla, pero al parecer estaba bastante bien ahora.
- Si… – Afirmó, no aguanto más y comenzó a reír a carcajadas.
- Como digas… - Respondió y me miró. Yo me encogí de hombros y volví a mirar a Malena. Ahora miraba para afuera como si esperara a alguien.
Continuamos tomando mate como lo hacíamos anteriormente y Malena seguía actuando raramente. En unos minutos, para el asombro de todos apareció por la puerta del comedor el mismísimo Martín Demichelis, Candela al verlo se sorprendió, se puso de pie, saltando casi del sillón y corrió a su encuentro. Antonela abrió los ojos como platos como lo hizo cuando nos vio a mí y a Fer. Male volvió a reír porque seguramente ella había sido cómplice.
Ellos se sentaron, él saludo a Fer, a Antonela y a mí y Malena volvió a la cocina. A Antonela parecía que se le iban a salir los ojos de tanta sorpresa junta, estaba como desorbitada, se produjo un silencio mientras que Martín y Candela se hablaban en el oído, yo miré de reojo a Fer que estaba al lado mío y vi que miraba con extrañeza a Martín y a Candela.
Antonela parecía totalmente fuera de sus cabales y preguntó sarcásticamente.
- ¿¡Algún futbolista más bajo la manga!? – Todos levantamos las cabezas (hasta Martín y Candela) y como si fuera a propósito entró Malena de la mano de Gonzalo, sonriendo.
MEE ENCANTAAAAAAAAAAAAAAAAA
ResponderEliminarQUIEROO MAS JJAJAJAJA
esta buenisimaa :)
postea mas seguido! un besoooo
JAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJA, Q CAGO D RISA DIOOOOSSSSSSS, JAJAJAJAJAJA, ESTA MORTAL EL CAP JAJAJAJAJA, ESPERO CX EL PROX, NO PUEDO DECIR NADA, SOLO REIRME JAJAJAJA, ESTOY IGUAL A MALE xD BESOOOO, SEGUI ASI, X FAVOR T LO PIDO ;) JAJAJAJ
ResponderEliminarESPECTACULAR ! ♪ (?) Te aviso que comenté en el post anterior (asi lo lees!!!!) Y de este capi mmmmmm pobre Anto u.u Me da la sensacion de que en cualquier momento le va a dar un pscinope (?) JAJAJAJ Pobrecita...
ResponderEliminarBueno, nada. GENIAL como siempre!!!! ♥
Besos!
jajajja me encanto :D ♥ "algun futbolista mas bajo la manga" lo maaaaaas! jaja me muero por saber que va a hacer ahora Anto! ? :D segui asiii, ya quiero leer el proximo! :D besitos!
ResponderEliminarOMG! Esto esta buenisimo, pobre de Anto la van a matar de un infarto con tanta sopresa jajajajajaja
ResponderEliminarGenial as always (?
Love you.