martes, 27 de septiembre de 2011

Capitulo cinco. "Doble apuesta de amor"

Cuando me desperté, al día siguiente, eran las 15:30, había dormido todo lo que no lo había hecho anoche. Julieta seguía durmiendo, ella era de las personas que jamás se despertaban, si no eran despertadas, mi amiga podía dormir todo el día si nadie la molestaba. Entonces me incorporé, y me levanté de la cama.
Mientras me lavaba la cara y los dientes pensaba en la noticia que había recibido anoche. No me iba, ni me venía, sabía que Gonzalo no podía estar sin “gatear” ni un segundo, por eso estaba con esa Carolina. Me puse una remera musculosa blanca, suelta, con estampados de ángeles en color fucsia, una minifalda de jean y unas chatitas fucsias también.
Abrí mi celular y decidí llamar a Román, quien me atendió al instante.
             -        Mal, ¿Cómo estás? ¿Dormiste bien?
             -        Bien, muy bien ¿Mamá?
             -        Ya la pasaron a una habitación común y estaba con ella hasta recién, no se puede hablar por celular dentro de las habitaciones.
             -        Ay, ¡qué bueno!
             -        Sí, estoy contentísimo, además se la ve de buen humor. El doctor dijo que si sigue así va a poder irse mañana, pero que va a tener que hacer reposo absoluto, seguramente hasta lo que resta del embarazo.
             -        Mejor que va a volver a casa, ¡la vamos a tratar como una reina! Voy a comer algo, después voy para allá, besote.
             -        Otro Mal, chau, chau.
Después de comer un huevo frito improvisado, Juli se levantó y también se preparó uno, la esperé y ambas fuimos a la casa de Cande, quien nos atendió con una cara larga.
             -        ¡Cande! ¿Qué pasó? Nosotras tenemos miles de novedades, y eso que nos separamos una sola noche, contame todo. – Comencé.
             -        Ay, chicas, Evangelina le encontró el celular a Martín, me quiero matar.
             -        ¡UH! ¿Y qué hizo? – Preguntó Juli
             -        Se fue de la casa, con Bastian – Respondió.
             -        Ah, no, si es re cuerda esa mina – Agregué sarcásticamente. – ¡Por eso ayer vimos a Martín que venía tan enojado! ¿Y qué hizo él?
             -        Nada, ¿Qué va a hacer? Intentó llamarla, de todo, pero nada… Me dijo que más tarde me llamaba si la ubicaba. Ahora, ¿Qué me tienen que contar?
             -        Preguntá que NO te tenemos que contar – Bromeó Juli y yo reí.
             -        Perdoname que no te haya contado, vos sabes como estoy últimamente, mi mamá está embarazada, y anoche tuvo una descompensación, se le bajó la presión y comenzó a perder sangre, estuvo a punto de perder al bebé.
             -        ¡GUAU! ¿Enserio? Yo leí que los embarazos en las mujeres adultas traen complicaciones – Dijo Candela. Yo asentí.
             -        Bueno, y obvio que le tuvimos que avisar a Nancy, que es re amiga de mamá.
             -        ¡Cayó Gonzalo! – Descubrió, yo volví a asentir.
             -        Si, y lo peor de todo fue que nos quedamos encerrados en el ascensor del hospital por cuatro horas, ¡De casualidad que estoy viva para contarlo!
             -        ¡Por dios, Malena! ¿Cómo pasó? Ay, que romántico.
             -        Si, HERMOSO – Agregué sarcástica-  Nos peleamos y descubrí que tiene una novia – Adelanté, mientras ambas se quedaron boquiabiertas, le conté la historia con lujos y detalles.
             -        Yo si sería vos, me quedo con los dos, como hace Euge. – Dijo Candela cuando terminé. Julieta y yo reímos.
             -        Ay, no sé, no quiero estar con Gonzalo, con Javi me divierto. Estoy harta de sufrir, necesito solamente divertirme.
             -        Oh girls, ¡They wanna have fun! Oh girls just wanna have fun ♪ - Cantó Cande y yo comencé a reír.
Seguimos hablando durante un rato y antes de irnos, Cande prometió que les contaría a todas las chicas mi historia y lo que había pasado, después de que mamá esté bien, nos juntaríamos todas a ponernos al día.
Después de irnos de Cande, con Juli, tomamos un taxi y fuimos donde estaba internada mamá, donde justo en ese momento vi entrar a Javi. Crucé la calle corriendo y Juli atrás mío hasta que lo alcanzamos.
             -        ¡Javier! – Grité y lo abracé emocionada.
             -        Malenitaaaaaa, ¡Te extrañé! Hola Juli – La saludó con un beso - ¿Cómo estás? Te ves bien, no como te escuché anoche
             -        Si, es que seguramente a mamá mañana le dan el alta – Julieta me miró con cara de “¿No me pensabas contar?”
             -        Qué bueno, ¿Vamos a verla? – Preguntó. Javier se llevaba muy bien con mi mamá y Román, ya que ambos lo amaban por haberme salvado del robo y devolverme a mi casa sana y salva. Ambos me apoyaban en todas las decisiones que tomaba y aprobaban mi relación con Gonzalo y también con Javier.
Al entrar en la habitación vimos a mamá durmiendo, y Román a su lado, también a cabezazos. Corrí en silencio hasta donde estaba él y lo toqué suavemente, aunque él se despertó sobresaltado.
             -        ¿Qué? ¿Qué?
             -        Rom, ¿qué te parece si vas a dormir?
             -        Gracias Male, pero prefiero quedarme acá.
             -        No, andá, yo me quedo acá con Javi y Juli.
             -        Em, bueno, está bien… Gracias - Dijo y salió, al tiempo que entraban Javi y Juli.
             -        Mal, ¿Y si llamo a las chicas? A ver si Cande les contó – Yo asentí y Juli salió.
             -        Se la ve muy bien ahora – Comentó Javi.
             -        Si, ahora esta muchísimo mejor. No sé que se le habrá pasado a la cabeza anoche.
             -        ¿Anoche? ¿Por qué?
             -        Me quedé encerrada en el ascensor con Gonzalo. – Él hizo una mueca.
             -        ¿Con Gonzalo? Qué casualidad
             -        Ay, Javier, ¡no seas sarcástico! No pasó nada.
             -        ¿Me puedo quedar tranquilo?
             -        Obvio tonto – Dije y le di un beso. En ese momento mamá comenzó a despertar, le dije a Javier que llame a los médicos y yo me quedé con ella.
             -        ¿Cómo estás, mi amor? – Preguntó apenas me vio.
             -        Si vos estás bien yo estoy perfecta
             -        Ay, Male – Dijo y se levantó un poco para abrazarme - ¿El bebé se salvó, no? Ese es mi único miedo, no me lo quieren decir para que no me ponga triste ni me emocione, pero con vos acá al lado estoy lista. – Yo cerré los ojos y asentí levemente. – Gracias mi vida
             -        De nada mamá – Un médico entró corriendo y yo me aparté un poco de la cama, mientras él escuchaba el corazón de mamá y su panza.
             -        ¡Está todo perfecto! Tu bebé se salvó y esta noche misma vas a poder dormir en tu cama, ¡En tu casa!

3 comentarios:

  1. mee encanto el capii, quiero a malena con gonii jjajajaaj, espero el otro capitulo

    ResponderEliminar
  2. holaaa acabo de leerme toda tu novela, despues el capitulo 1, (pero creo que es como otra temporada no), jajja buueno me encanta tu nove, y a partir de ahora la voy a seguir, amo la historia entre gonzalo y malena!, ahora quiero el otro capi jajajja
    besotes

    ResponderEliminar
  3. ¡Que lindo! Aunque Javi no me gusta nadita ahi en esa nove, y sigo insistiendo en que conozco a Carolina (?) Jajajajajaja.
    Beso.

    ResponderEliminar