lunes, 4 de julio de 2011

Capitulo diecisiete "La noche es anestesia"

Euge, que recién había vuelto con nosotros se dio cuenta de la situación y comenzó a reír aunque vi que tenía lágrimas en los ojos y el maquillaje algo corrido. Fernando, al ver que todos reíamos excepto Anto, Mati y Juli, nos miró con cara desconcertada.
-          ¿Que pasó?
-          ¡Parece que tenemos un trío amoroso! – Exclamó Lauti
-          ¿Trío? No, ni ahí – Negó Juli y volvió a poner la mirada en su celular. Seguramente estaba fingiendo porque los mensajes de Argentina a España cuestan una fortuna. – Yo no lo integro – Afirmó, Anto sonrió y Mati también, pero de lado. Cuando Gonzalo cortó volvió a reunirse con nosotros
-          Eze me dijo que el boli está re lleno, asique vamos. – Euge miró a Fernando y él se encogió de hombros.
-          ¡Vamos! – Exclamó mientras subía a la camioneta de Gonza. Fer agachó la cabeza y se metió en su auto. Yo entré con ella seguida por Cande, Juli, Martín y Lautaro.
 
-          ¿A vos que te parece, mi vida? – Preguntó Euge
-     Y, para mí, lo tenés que perdonar - Contesté
-          Si, que se yo, depende. – Opinó Julieta
-          Si chicas, pero se siguen hablando y de onda, no de cualquier onda, “LA” onda – Los chicos ya habían entrado al boliche y Juli, Euge y yo nos quedamos afuera. La novia de Fer, nos contó lo que había pasado y que Mia seguía hablando con él entonces ahora estaban peleados y no sabían si iban a seguir.
-          Bueno, ahora, entremos. Total, ahora no le des bola a Fernando
-          ¡Si no le doy bola lo pierdo, Juli! – Yo me quedé callada observándolas pelear. Juli defendía a Euge para que no lo perdone y por otro lado ella quería perdonar a su novio. Habían comenzado a gritar y supongo que no se daban cuenta porque cada vez lo hacían más fuerte
-          ¡CHICAS! – Interrumpí - ¡Basta! ¿Se dan cuenta que están peleando por un chico? Y peor, ¡el chico de Euge! – Las dos agacharon la cabeza y en ese momento Fernando apareció a mi lado. Julieta y yo entramos, para dejarlos solos.
(Narra Euge)
-          Estaba por entrar… - Dije acercándome a la puerta de entrada
-          No, esperá, por favor – Rogó Fernando
-          ¿Qué pasa? No estoy más para juegos, voy a ser soltera y punto
-          Euge ¿Cuándo vas a entender que con Mia no pasa nada?
-          No pasa nada y siguen hablando, si, si, no nací ayer Fernando – Él se quedó callado y miró el suelo. – Una última pregunta… ¿Por qué?
-          ¿Por qué, qué?
-          Porque lo haces, ¿Qué es lo que te atrae de ella, Fer, decime?
-          ¿Por qué me lo pones más difícil, Eugenia?
-          ¿Más difícil? ¿Yo te lo pongo más difícil? ¿Yo? Jajajaja, me das risa Fernando, la cornuda acá soy yo y… ¿También la difícil?
-          No sos cornuda Euge, con Mia todavía no pasó nada.
-          ¡Y PEOR! ¡TENÉS EL DESCARO DE DECIRME “TODAVIA NO PASÓ NADA”! – Dije haciéndole burla. – Sos de lo peor Gago, de lo peor. – Me di vuelta y volví a encaminarme hacia la puerta cuando alguien me agarró del brazo. - ¡Fernando cortala! – Dije cuando me di vuelta, pero me di cuenta que no era Fernando.
-          Euge, tanto tiempo. – Dijo, sonriendo. – Mira a donde nos vamos a encontrar después de tanto tiempo, en el estacionamiento de un boliche. – Yo instantáneamente lo abracé. Era Emiliano, mi ex novio y compañero de la secundaria, por sobre su hombro vi a Fernando realmente extrañado.
(Narra Malena, nuevamente)
Estábamos bailando con Juli y Cande cuando vimos entrar a Euge de la mano de un chico re divino, se acercó a nosotras y los chicos desde la barra nos miraban bien atentos.
-          Chicas
-          Euge – Respondió Cande mirando al chico de pies a cabeza.
-          Él es Emiliano, un ex compañero mío de la secundaria
-          Uh, hola Emi, soy Candela – Él rió y Euge entrelazó su brazo con el de él. Candela dio un paso atrás y Juli y yo comenzamos a reír.
-          Ella es Malena y ella, Julieta. – Las dos sonreímos y él nos devolvió la sonrisa.
-          Vayamos a dar una vuelta – Dijo ella y el chico la siguió. En ese momento Fernando entró por la puerta de atrás del boliche y al verlos de la mano, abrió los ojos con sorpresa, se dirigió a la barra donde estaban los chicos y comenzó a hablar con ellos con cara de preocupación.
-          ¿Tendríamos que ayudar? – Preguntó Juli
-          Y… sería lo mejor, creo - Respondí
-          Que perra Euge, chicas – Dijo Candela
-          Ai, ¡Candela! Acá el hijo de puta es Fernando
-          ¿Por qué?
-          ¡Basta! No son cosas que se explican en un boliche – Estábamos siempre gritando, se iba a enterar todo el mundo. Cande se fue con Martín, no sin antes decirme que le tenía que contar la historia.
Seguimos bailando con total naturalidad con Juli hasta que vi que Gonzalo me hacía señas para que vaya a la barra. Al llegar allí donde estaba, me agarró de la cintura.
-          Mal – Me dijo en el oído
-          Gon, nos va a ver todo el mundo, soltame
-          ¡Pero no quiero!
-          Dale boludo – Me soltó un poco pero siguió agarrándome de la cintura
-          ¿Quién era ese que estaba con Euge?
-          No se, un chico, no vengas acá a sacarme información Gonzu, te conozco y se que le vas a ir a contar a Fer
-          Obvio que si, pero, que se yo. Quería saber… - Dijo y me agarró más fuerte - ¿Te dije que estás re linda hoy?
-          No me vas a convencer – Insistí
-          No te quiero convencer, te quiero a vos – Volvió a acercarme más hasta que mi pecho estuvo pegado al suyo y su cara a unos centímetros de la mía.
-          Gonzaaa, no podemos… - Dije tratando de zafarme
-          No me quiero esconder mas
-          Gonzalo, ¿Vos estuviste tomando otra vez? No podemos, lo sabés, cortala.
-          No estuve tomando nada, si tengo que jugar el miércoles, tonta. Te lo digo enserio
-          ¿Justo en este momento?
-          Es el indicado… - Afirmó y apoyó su cabeza en mi hombro. Yo suspiré con cansancio y él se alejó un poco. – Como quieras, bah, si no querés ya fue… - Yo le guiñé un ojo y me fui en dirección al baño, dispuesta a escondernos. Él me agarró suavemente de la cintura otra vez y en ese momento comenzó a sonar la canción Botineras de El Dipy, fue como instantáneo que me di vuelta (dio la casualidad que estábamos al costado de la pista donde se escuchaba genial la música) y comencé a bailar, Gonzalo me siguió la corriente hasta que se nos unieron los demás, en primer lugar Cande y Martín que hicieron que los demás vengan.
Esa botinera, baila como gata y a los jugadores les come la plata ♫

5 comentarios:

  1. Me imagino la situación en el boliche con esa canción jajajajaj, muy bueno el cápitulo:) Besos!

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  2. me encantoo el capitulo!!!
    tu novela es lo mas jjajajjaja :)

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  3. AMEE EL CAPII!!! JAJAJJA ME ENCANTA TU NOVELA, ESPERO EL PROXIMO, UN BESOO :)

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  4. FAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANTASTIIIIIIIIIIIIIIIICO! Me encanto! Lo ame, genial. Sin palabras.... JAJAJ
    Como simepre!
    Sos un genia!
    Besitos y suerte ♥

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  5. QUIERO SER BOTINERAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA Jajajajajajajaja divino el capi

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