Vi que una chica bajita, delgada, de pelo castaño medio con un peinado bastante lindo, flequillo al costado y una vincha color lila con un moño.
- Hola – Se presentó sonriendo - Soy Antonela, vos sos… ¿Malena?
- Hola, si soy yo. – Dije tratando de ser amable.
- Soy la presidenta de la clase, te voy a mostrar las actividades y los salones.-Agradecí y la seguí a una especie de receptoría donde estaba la directora del colegio, que yo si conocía.
- ¡Bienvenida Malena! Antonela te va a mostrar el colegio.
- Si, muchas gracias.
Me guió hacia un aula blanca, con bancos totalmente verdes y un pizarrón blanco como una tiza, de esos para escribir con fibrones al agua. En el aula había un grupo de chicas que nos miraron, una de ellas, rubia, muy linda, de ojos verdes dijo algo y todas rieron.
- No le hagas caso, son las “populares” – Susurró en mi oído
- Gracias Anto, vengo acostumbrada, en Argentina pasaba lo mismo. – Estaba segura que en esta escuela no iba a ser una de esas tontitas que se iba a dejar pasar por arriba. Uno de mis proyectos al venir a España era ser respetada en la nueva escuela con mi nuevo estilo.
- Holaaaaaaa. – Dije presentándome. Todas me miraron mal.
- Hola. ¿Vos sos? – Preguntó la rubia.
- Malena, que tal. Un gusto. – Me presenté con una sonrisa falsa.
- Divina la chica. Sociable – Expresó sarcásticamente. Las demás rieron, yo pensé, Por diossssssss, que clones.
- Gracias. – Volví a sonreír falsamente.
- ¿Seguimos? - Sugirió Anto
- Dale. Bye Chicas.
Salimos del aula y nos dirigimos a una sala con bancos exactamente igual a la anterior con la excepción que cada banco tenía sobre él, una Netbook.
- ¿Estás loca? ¿Cómo le vas a hablar así a Vicky, Male?
- Ay, Anto, ni que fuera dios.
- Te van a hacer la cruz ahora, mal.
- Que lástima.
- ¿No te interesa?
- ¡Para nada!
- Guau… - Pareció como si fuera que Anto hizo un “clic”- ¡Tenés razón, no son quien para juzgar a la gente!
- Obvio Anto. ¿Está toda la escuela a sus órdenes?
- Absolutamente todos.
- Vamos a tener que hacerlos cambiar.
- Jajajaja, sos una genia Male. De una. – Entrelazamos los brazos afectuosamente y ella continuó mostrándome el colegio.
El colegio me parecía muy grande y moderno, todas las paredes eran blancas monótonas pero destacaban unas hermosos ventanales al tono. Parecía como si lo remodelaran todos los años, hasta los baños eran lujosos. O por lo menos a mi me parecían lujosos, ya que venia de una escuela publica muy descuidada.
Las clases pasaron rápido y me fue bien en todas, excepto en Contabilidad, como siempre. Había planeado que a la tarde Anto vendría a casa a ayudarme a acomodar las carpetas y a ayudarme a hacer la tarea también. Salimos a las 14:00 y mamá ya estaba afuera esperándome. Cuando subí a su Audi y las “populares” me quedaron mirando con cara de envidia.
- ¡Mi vida! ¿Cómo te fue?
- Bien mamu. Ya tengo una amiga, es un avance – Dije sonriendo mientras ella arrancaba. - ¿A vos?
- ¡Excelente! ¡Soy secretaria de la directora de la revista “Vogue” Madrid!
- Guaaaaaau. ¿Así de la nada?
- Si, porque ya tenía experiencia en revistas. – Esta revista era re conocida en muchas partes del mundo.
- Genial. J
Cuando llegamos a casa, corrí arriba y miré mi celular. Tenía una llamada perdida de Gonza y un mensaje de Juli. “Apenas llegues quiero las novedades” Le respondí “Cole divino, Populares chetas, Una amiga, Antonela. DIVINOK” Entonces, llamé a Gonzalo, aunque sabía que estaba entrenando.
- Mi amor, espero que te esté yendo genial. Te amo. – Dejé en su contestador.
Me cambié el horrible uniforme del colegio y me puse una camisa, un short de Jean, un cinturón marrón y sandalias al estilo gladiador. Comí algunas galletitas que había en uno de los frascos en la cocina, mientras miraba televisión acostada en mi sillón.
- Malena, bajá los pies.
Bufé pero obedecí a mamá. Estaba entretenida mirando una película cuando sonó el timbre. Era Anto.
- ¡Yo voy! – Grité
- Ni me moví – Gritó mamá desde el escritorio. Abrí la puerta y me encontré con la figura de una chica de baja estatura, delgada con pelo color castaño que traía puesta una remera blanca con flores negras alrededor del escote, un Jean y unas flats floreadas.
- ¡Anto!
- ¡Hola Male! – Hizo señas al auto que la trajo y entró tras que yo cerrara la puerta.
- Bien, vos me dirás, ¿Por donde empezamos?
- ¡Por donde vos quieras! – Dijo sonriendo.
Hicimos toda la tarea y me explicó varios temas que no entendía. Cuando terminamos, subimos a mi habitación, a la que Anto se quedó mirando asombrada. Puse música, dejé a Anto en la note y fui a acomodar unas cosas en mi tocador cuando mi celular sonó con el tema Looking for a good time de Lady Antebellum.
- ¿Hola?
- Mi amor. ¿Todo bien?
- Bien mi vida, ¿Vos?
- También, ¿Cómo te fue en el cole hoy?
- Bien, bien, estoy con una amiga ahora. ¿A vos?
- Bien también, creo que voy a ser titular mañana. Nos lo confirman hoy a la tardecita.
- ¡Que bueno!
- Ei, ¿No decís nada por las dudas?
- No se, como quieras. Total…
- Podés decir cualquier otra cosa.
- Si, no te hagas problema por eso vos.
- Bueno hermosa, escuchá, ¿A que hora estás libre?
- Supongo que en un rato. ¿Venís?
- Si, necesito verte. Tengo una sorpresa para vos y quiero que me confirmen si soy titular o no cuando esté con vos. – Se escuchó un “AAAAAAA, que tierno” general en el fondo.
- Jajajaja, bueno, ¿Dónde estás?
- En el vestuario, jajajaja.
- Ósea, ¿Todos los chicos te escuchan?
- Todos, jajajaja. – Se escuchó un “UUUUUUUUH” en el fondo.
- Bueno, deciles que les mando un saludo. Besote, nos vemos.
- ¿Quién era?
- Eh… mi novio.
- Ah, no sabía que tenías novio. ¿Es de acá?
- Si, si. – No sabía que decirle, no le quería mentir.
- ¿Lo conozco? – Preguntó agitando sus cejas.
- No se, capaz.
- ¿Quién es?
- Ya lo vas a conocer… - Dije para zafar y enseguida cambié de tema.- Y… ¿Vos tenés novio?
- No, nada… por ahora – Admitió tristemente.
Hablamos un buen rato más de otros temas hasta que dijo:
- Che, me voy Male…
- Bueno Anto, nos vemos. Gracias por venir.
- No, de nada, voy a venir a ayudarte las veces que necesites.
- Graaaaaaaacias – Abrazándola afectuosamente.
Cuando abrí la puerta de entrada, Gonzalo se estaba bajando de su camioneta con un sobre color marrón en la mano y venía en dirección a mi casa.
- Maa-Male… ¿Ese es?
- Ai no.
- ¿Es Gonzalo Higuaín?
- Hola – Se presentó sonriendo - Soy Antonela, vos sos… ¿Malena?
- Hola, si soy yo. – Dije tratando de ser amable.
- Soy la presidenta de la clase, te voy a mostrar las actividades y los salones.-Agradecí y la seguí a una especie de receptoría donde estaba la directora del colegio, que yo si conocía.
- ¡Bienvenida Malena! Antonela te va a mostrar el colegio.
- Si, muchas gracias.
Me guió hacia un aula blanca, con bancos totalmente verdes y un pizarrón blanco como una tiza, de esos para escribir con fibrones al agua. En el aula había un grupo de chicas que nos miraron, una de ellas, rubia, muy linda, de ojos verdes dijo algo y todas rieron.
- No le hagas caso, son las “populares” – Susurró en mi oído
- Gracias Anto, vengo acostumbrada, en Argentina pasaba lo mismo. – Estaba segura que en esta escuela no iba a ser una de esas tontitas que se iba a dejar pasar por arriba. Uno de mis proyectos al venir a España era ser respetada en la nueva escuela con mi nuevo estilo.
- Holaaaaaaa. – Dije presentándome. Todas me miraron mal.
- Hola. ¿Vos sos? – Preguntó la rubia.
- Malena, que tal. Un gusto. – Me presenté con una sonrisa falsa.
- Divina la chica. Sociable – Expresó sarcásticamente. Las demás rieron, yo pensé, Por diossssssss, que clones.
- Gracias. – Volví a sonreír falsamente.
- ¿Seguimos? - Sugirió Anto
- Dale. Bye Chicas.
Salimos del aula y nos dirigimos a una sala con bancos exactamente igual a la anterior con la excepción que cada banco tenía sobre él, una Netbook.
- ¿Estás loca? ¿Cómo le vas a hablar así a Vicky, Male?
- Ay, Anto, ni que fuera dios.
- Te van a hacer la cruz ahora, mal.
- Que lástima.
- ¿No te interesa?
- ¡Para nada!
- Guau… - Pareció como si fuera que Anto hizo un “clic”- ¡Tenés razón, no son quien para juzgar a la gente!
- Obvio Anto. ¿Está toda la escuela a sus órdenes?
- Absolutamente todos.
- Vamos a tener que hacerlos cambiar.
- Jajajaja, sos una genia Male. De una. – Entrelazamos los brazos afectuosamente y ella continuó mostrándome el colegio.
El colegio me parecía muy grande y moderno, todas las paredes eran blancas monótonas pero destacaban unas hermosos ventanales al tono. Parecía como si lo remodelaran todos los años, hasta los baños eran lujosos. O por lo menos a mi me parecían lujosos, ya que venia de una escuela publica muy descuidada.
Las clases pasaron rápido y me fue bien en todas, excepto en Contabilidad, como siempre. Había planeado que a la tarde Anto vendría a casa a ayudarme a acomodar las carpetas y a ayudarme a hacer la tarea también. Salimos a las 14:00 y mamá ya estaba afuera esperándome. Cuando subí a su Audi y las “populares” me quedaron mirando con cara de envidia.
- ¡Mi vida! ¿Cómo te fue?
- Bien mamu. Ya tengo una amiga, es un avance – Dije sonriendo mientras ella arrancaba. - ¿A vos?
- ¡Excelente! ¡Soy secretaria de la directora de la revista “Vogue” Madrid!
- Guaaaaaau. ¿Así de la nada?
- Si, porque ya tenía experiencia en revistas. – Esta revista era re conocida en muchas partes del mundo.
- Genial. J
Cuando llegamos a casa, corrí arriba y miré mi celular. Tenía una llamada perdida de Gonza y un mensaje de Juli. “Apenas llegues quiero las novedades” Le respondí “Cole divino, Populares chetas, Una amiga, Antonela. DIVINOK” Entonces, llamé a Gonzalo, aunque sabía que estaba entrenando.
- Mi amor, espero que te esté yendo genial. Te amo. – Dejé en su contestador.
Me cambié el horrible uniforme del colegio y me puse una camisa, un short de Jean, un cinturón marrón y sandalias al estilo gladiador. Comí algunas galletitas que había en uno de los frascos en la cocina, mientras miraba televisión acostada en mi sillón.
- Malena, bajá los pies.
Bufé pero obedecí a mamá. Estaba entretenida mirando una película cuando sonó el timbre. Era Anto.
- ¡Yo voy! – Grité
- Ni me moví – Gritó mamá desde el escritorio. Abrí la puerta y me encontré con la figura de una chica de baja estatura, delgada con pelo color castaño que traía puesta una remera blanca con flores negras alrededor del escote, un Jean y unas flats floreadas.
- ¡Anto!
- ¡Hola Male! – Hizo señas al auto que la trajo y entró tras que yo cerrara la puerta.
- Bien, vos me dirás, ¿Por donde empezamos?
- ¡Por donde vos quieras! – Dijo sonriendo.
Hicimos toda la tarea y me explicó varios temas que no entendía. Cuando terminamos, subimos a mi habitación, a la que Anto se quedó mirando asombrada. Puse música, dejé a Anto en la note y fui a acomodar unas cosas en mi tocador cuando mi celular sonó con el tema Looking for a good time de Lady Antebellum.
- ¿Hola?
- Mi amor. ¿Todo bien?
- Bien mi vida, ¿Vos?
- También, ¿Cómo te fue en el cole hoy?
- Bien, bien, estoy con una amiga ahora. ¿A vos?
- Bien también, creo que voy a ser titular mañana. Nos lo confirman hoy a la tardecita.
- ¡Que bueno!
- Ei, ¿No decís nada por las dudas?
- No se, como quieras. Total…
- Podés decir cualquier otra cosa.
- Si, no te hagas problema por eso vos.
- Bueno hermosa, escuchá, ¿A que hora estás libre?
- Supongo que en un rato. ¿Venís?
- Si, necesito verte. Tengo una sorpresa para vos y quiero que me confirmen si soy titular o no cuando esté con vos. – Se escuchó un “AAAAAAA, que tierno” general en el fondo.
- Jajajaja, bueno, ¿Dónde estás?
- En el vestuario, jajajaja.
- Ósea, ¿Todos los chicos te escuchan?
- Todos, jajajaja. – Se escuchó un “UUUUUUUUH” en el fondo.
- Bueno, deciles que les mando un saludo. Besote, nos vemos.
- ¿Quién era?
- Eh… mi novio.
- Ah, no sabía que tenías novio. ¿Es de acá?
- Si, si. – No sabía que decirle, no le quería mentir.
- ¿Lo conozco? – Preguntó agitando sus cejas.
- No se, capaz.
- ¿Quién es?
- Ya lo vas a conocer… - Dije para zafar y enseguida cambié de tema.- Y… ¿Vos tenés novio?
- No, nada… por ahora – Admitió tristemente.
Hablamos un buen rato más de otros temas hasta que dijo:
- Che, me voy Male…
- Bueno Anto, nos vemos. Gracias por venir.
- No, de nada, voy a venir a ayudarte las veces que necesites.
- Graaaaaaaacias – Abrazándola afectuosamente.
Cuando abrí la puerta de entrada, Gonzalo se estaba bajando de su camioneta con un sobre color marrón en la mano y venía en dirección a mi casa.
- Maa-Male… ¿Ese es?
- Ai no.
- ¿Es Gonzalo Higuaín?
que lindo :D me encanto este cap muy bueno malee besos cuídate seguí isa esta buenísimo. ♥♥
ResponderEliminarMe fascino!!!!!!!!!!!!!!! Cada me gusta mas ♥
ResponderEliminarsubi otro yaaaa!!! me mueroooo espectacularr sin palabras!!
ResponderEliminarNeeeeee,qe lindo♥
ResponderEliminarYo quiero un novio como Gonzalo!!!!!!! Male no me presentas a Fer Gago? ♥♥
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